miércoles, 6 de junio de 2012

Día ocho




Pour faire un poème Dadaïste 

Prenez un journal.
Prenez les ciseaux.
Choisissez dans le journal un article ayant la longeur que vous comptez donner à votre poème.
Découpez l’article.
Découpez ensuite avec soin chacun de mots qui forment cet article et mettez-les dans un sac.
Agitez doucement.
Sortez ensuite chaque coupière l’une après l’autre.
Copiez consciencieusement dans l’ordre où elles ont quitté le sac.
Le poème vous resemblera.
Et vous voilà un écrivain infiniment original et d’une sensibilité charmante, encore qu’incomprise du vulgaire.
Dada manifeste sur l’amour faible et l’amour amer, VIII, Tristan Tzara.



Biografía 0210318
Técnica mixta
25 x 30 x 12 cm.
 

Para hacer un poema Dadaísta

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.
Dada manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo, VIII, Tristan tzara

martes, 5 de junio de 2012

Día siete

In cabin´d ships, at sea

In cabin´d ships, at sea,
The boundless blue on every side expanding,
With whistling winds and music of the waves -the large imperious waves-In such,
Or some lone bark, buoy´d on the dense marine,
Where, joyous, full of faith, spreading white sails,
She cleaves the ether, mid the sparkle and the foam of day, or under many a star at,
night,
By sailors young and old, haply will I, a reminiscence of the land, be read,
In full rapport at last.

2

Here are our thoughts - voyagers´ thoughts,
Here not the land, firm land, alone appears, may then by them be said;
The sky o´erarches here - we feel the undulating deck beneath our feet,
We feel the long pulsation - ebb and flow of endless motion;
The tones of unseen mystery - the vague and vast suggestions of the briny world - the
liquid-flowing syllables,
The perfume, the faint creaking of the cordage, the melancholy rhythm,
The boundless vista, and the horizon far and dim, are all here,
And this is Ocean´s poem.

3

Then falter not, O book! fulfil your destiny!
You, not a reminiscence of the land alone,
You too, as a lone bark, cleaving the ether - purpos´d I know
not whither - yet ever full of faith,
Consort to every ship that sails - sail you!
Bear forth to them, folded, my love - (Dear mariners! for you I fold it here, in every
leaf;)
Speed on, my Book! spread your white sails, my little bark, athwart the imperious
waves!
Chant on - sail on - bear o´er the boundless blue, from me, to every shore,
This song for mariners and all their ships.

Leaves of grass, Walt Whitman



Biografía 061931
Papel japonés y escayola
100 x 70 cm.


En el mar, sobre las naves

En el mar, sobre naves albeoladas de camarotes,
El azul sin límites se extiende por doquiera,
Con los vientos que silban y la música de las ondas, de las 
grandes imperiosas ondas;
O bien, en alguna barca solitaria, llevada por el denso mar,
O gozoso y lleno de fe, desplegando sus blancas velas,
En el barco que iende el éter entre la espuma relampageante
del día, o de noche, bajo las innumerables estrellas,
Quizá será leído por marineros jóvenes o viejos, como un
recuerdo de la tierra. 
En plena concordancia con mi fin.

2

"He aquí nuestros pensamientos, los pensamientos de los
que navegan.
No es sólo la tierra firme la que aparece,
En este libro -podrá decir entonces-
También se extiende y arquea la cúpula del cielo; sentimos
el ondulante puente debajo de nuestros pies,
Sentimos la larga pulsación, el movimiento eterno del
reflujo y de la ola,
Los acentos de misterio invisible, las vagas y vastas sugestiones
del mundo oceánico, las sílabas líquidas que se derraman,
El olor, el ligero crujimiento del cordaje, el melancólico
ritmo,
La perspectiva ilimitada, el horizonte fosco y lejano están
aquí.
En este poema del Oceano."

3

No titubees, pues ¡oh libro! cumple tu destino.
Tú que no eres sólo un recuerdo de la tierra.
Tú que también eres como una barca solitaria, hendiendo
el espacio, hacia un fin que ignoro, y no obstante llena de fe.
Navega tú también en conserva, con cada navío que navega.
Llévales mis cariños (para vosotros, queridos marineros,
 los he cerrado en cada una de estas hojas);
¡Marcha bien, libro mío! Desplega tus blancas velas, mi
pequeña barca, sobre las olas imperiosas,
Prosigue tu cántico y tu marcha, lleva de mi parte,
Sobre el gran azul ilimitado de los mares,
Este canto, para todos los marineros y para todas sus naves.

Hojas de hierba. Walt Whitman


lunes, 4 de junio de 2012

Día seis




Anotaciones
Técnica mixta
110 x 150 cm.


Se trata de un juego. Pero jugar no significa hacer las cosas "porque sí". Y como en todos los juegos de niños, los artistas tampoco hacen las cosas "porque sí". Jugando...jugando, de pequeños, aprendemos a hacernos mayores. Jugando...jugando, hacemos crecer nuestro espíritu, ampliamos el campo de nuestra visión, de nuestro conocimiento. Jugando...jugando, decimos y escuchamos cosas, despertamos al que se ha dormido, ayudamos a ver a quien no sabe o a quien le han tapado la vista.(...) Yo os invito a jugar, a mirar atentamente...yo os invito a pensar.
Antoni Tàpies

viernes, 1 de junio de 2012

Día cinco




Pensamientos
Técnica mixta
30 x 16 x 6 cm.


                                                    Historias

                              Lo interesante no era contar historias
                              sino realmente fabular...como si al
                              contar fábulas, al hablar de lo fabuloso,
                              construirlo...

                              Uno busca colocarse en un tiempo que 
                              ni es histórico ni ahistórico sino ajeno.
                              En un espacio que no es lugar alguno y sin
                              embargo de él se sabe que está fuera.

                              Portrait of Diego (en reducción)

                              Sentado en una silla de montar con motivos 
                              marinos.
                                                                       Juan Muñoz, "Escritos"




Comunidad I
Fotografía, técnica mixta
30 x 30 x 30 cm.

jueves, 31 de mayo de 2012

Día cuatro





Alambre
Técnica mixta 
35 x 28 cm.



Le città e gli scambi

A Ersilia, per stabilire i rapporti che reggono la vita della città, gli abitanti tendono dei fili tra gli spigoli delle case, bianchi o neri o grigi o bianco-e-neri a seconda se segnano relazionidi parentela, scambio, autorità, rappresentanza.
Quando i fili sono tanti che non ci si può piú passare in mezzo, gli abitanti vanno via: le case vengono smontate; restano solo i fili e i sostegni dei fili.
Dalla costa dún monte, accampati con le messerizie, i profughi di Ersilia guardano líntrico di fili tesi e pali che s´innalza nella pianura. È quello ancora la città di Ersilia, e loro sono niente.
Riedificano Ersilia altrove. Tessono con i fili una figura simile che vorrebbero piú complicata e insieme piú regolare dell´altra. Poi l´abbandonano e trasportano ancora piú lontano sé e le case.
Cosí viaggiando nel territorio di Ersilia incontri le rovine delle città abbandonate, senza le mure che non curano, senza le ossa dei morti che il vento fa rotolare: ragnatele di rapporti intricati che cercano una forma.

Italo Calvino "Le Città Invisibili"




Barullo
Técnica mixta
30 x 15 cm.


Las ciudades y los intercambios

En Ersilia, para establecer las relaciones que rigen la vida de la ciudad, los habitantes tienden hilos entre los ángulos de las casas, blancos o negros o grises o blanquinegros, según indiquen las relaciones de parentesco, intercambio, autoridad, representación. Cuando los hilos son tantos que ya no se puede pasar por en medio, los habitantes se marchan: las casas se desmontan; quedan sólo los hilos y los soportes de los hilos.
Desde la ladera de un monte, acampados con sus enseres, los prófugos de Ersilia miran la maraña de los hilos tendidos y los palos que se levantan en la llanura. Y aquello es todavía la ciudad de Ersilia, y ellos no son nada.
Vuelven a edificar Ersilia en otra parte. Tejen con los hilos una figura similar que quisieran más complicada y al mismo tiempo más regular que la otra. Después la abandonan y se trasladan aún más lejos con sus casas.
Viajando así por el territorio de Ersilia encuentras las ruinas de las ciudades abandonadas, sin los muros que no duran, sin los huesos de los muertos que el viento hace rodar: telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

Italo Calvino "Las ciudades invisibles"

miércoles, 30 de mayo de 2012

Día tres

         
 Le Petit Prince

Le petit prince traversa le désert et ne rencontra qu´une fleur. Une fleur à trois pétales, une fleur de rien du tout...



                                                                                                               Sin perder el hilo
                                                                                                                   Técnica mixta
                                                                                                46,5 x 57 cm.

- Bonjour, dit le petit prince.
- Bonjour, dit la fleur.
- Où sont les hommes?demanda poliment le petit prince.
La fleur, un jour, avait vu passer une caravane:
- Les hommes? Il en existe, je crois, six ou sept. Je les ai aperçus il y a des années. Mais on sait jamais oú les trouver. Le vent les promène. Ils manquent des racines, ça les gêne beaucoup.
- Adieu, fit le petit prince.
- Adieu, dit la fleur.
                                                     
                                                                      Antoine de Saint Exupéry " Le Petit Prince"

martes, 29 de mayo de 2012

Dia dos

                                                             

   Manualidades

          En las puertas de hoy ya no se usan, pero en las viejas puertas había siempre alguna mano (de hierro, de bronce) que era antes que nada un llamador. A Inés le habían atraído estas manos desde que era niña. Y a partir de los quince comenzó a coleccionarlas. En ocho años había conseguido nada menos que veinte. Por lo menos la mitad procedían de las ferias de Tristan Narvaja y de San Telmo, pero en la familia siempre había algún viajero que se acordaba de conseguirle alguna otra en El Rastro o en el Marché aux puces o en Plainspalais o en Portobello. Seis eran manos derechas (casi siempre de hierro), más escasas y en consecuencia más valiosas; las catorce restantes eran manos izquierdas (normalmente, de bronce). No todas eran originales; algunas eran copias, fácilmente reconocibles porque en ellas la palma estaba hueca. Las manos originales tenían palmas carnosas, aunque esa carne fuera sólo de hierro.

 Biografía 0850425 La verdad no es sencilla
Técnica mixta
130 x 83 cm
        
  Inés las cuidaba, las lustraba, las interrogaba. Era también una forma de interrogarse. ¿Qué autoridad habría llamado, por ejemplo, con esta mano férrea, seguramente de un golpear sonoro, audible en toda la casa grande?¿O con esta otra, de dedos crispados, apropiada para el aldabonazo represivo o para la leva siempre inquerida?¿Quién habría usado la más exigua, con su puño de forjado encaje, digna de ser pulsada por un amador necesariamente discreto, que sólo pretendiera hacerse oír por su amada a la espera? Inés empuñaba una u otra de aquellas manos con historias y enigmas y les inventaba gestos, consecuencias, desenlaces. De noche las miraba antes de dormirse y volvía a mirarlas al amanecer, como consultándolas.
          Una noche se durmió y las veinte manos entraron en su sueño. Cada una estaba en una puerta. Inés las fue reconociendo, acariciando y finalmente empuñandopara efectuar sus convocatorias, sus llamadas pusilanimes o intrépidas, que repercutían largamente en corredores esotéricos, ocultos, provocando a veces ecos estremecedores. Inés llamabay llamaba y cada mano le transmitía fuerza y osadía, aunque ella no estuviera muy segura de a quién o a qué llamaba. Sólo sabía que quería tocar aquellas manos ajenas con sus propias manos, y si las usaba para llamartenía conciencia de que se trataba de un uso solitario: llamaba porque ésa era la función de aquellas manos, llamaba porque así les brindaba, y además aseguraba, su razón de ser.
          Despertó sudorosa y balbuciente y en el primer momento no advirtió nada raro, pero cuando, en un gesto ritual, quiso tocarse la frente con su mano derecha, comprobó que con esa mano suya venía otra, ésta fuerte, veterana y de hierro. Y no era su propia mano la que empuñaba a la otra, sino que era la de hierro la que estrechaba la suya. Y así supo que aquello también era un acto solitario. No tuvo dudas de que aquella mano oscura, fiable, robusta, era la portavoz de las veinte manos (de hierro o de bronce, diestras o siniestras) que así le agradecían la dura faena del reciente sueño. Y era también una forma de decirle que no se preocupara porque nadie hubiera respondido. Lo esencial era llamar. Y ellas ( las manos e Inés) habían llamado.
                                             Mario Benedetti "Despistes y franquezas"